XIII Certamen de Jóvenes Diseñadores de Asturias

El domingo día 2 de Diciembre se celebró el XIII Certamen de Jóvenes Diseñadores de Asturias organizado por ANDE y su delegación en Asturias, ADYMO

Y allí estuve, invitada por mi amiga Carmen, para tomar buena nota de por donde van las tendencias de nuestros jóvenes talentos en el campo de la moda. Os dejo a continuación unos vídeos de las colecciones y mis impresiones sobre ellas, asegurandoos que tenemos unos jóvenes que prometen.

La primera colección fue la de María Castropol, llamada “Volvorella” inspirada en las aves, sus colores y plumajes. Combinaciones de colores que recordaban los plumajes de las aves exóticas. Telas fluidas que recordaban su vuelo y plumas ecológicas que daban un aire sofisticado a sus creaciones.

 

La segunda colección fue la de Paloma Fiaño, de inspiración militar donde destacaban las chaquetas de hombro marcado y especialmente las blusas, con mangas muy trabajadas, volantes, entredoses, fruncidos y cortes muy trabajados y, para mi gusto, bien pensados. Dentro de las líneas militares de las chaquetas, pantalones y faldas, sus blusas aportaban un toque barroco, sin llegar a recargar el conjunto.

 

 

La tercera propuesta fue la de Laura García. Bajo el título “No me digas que me quieres”, ahondaba en el sentimiento de inquietud, opresión y desequilibrio de los psiquiátricos de principios del siglo XX. Una colección intimista, que buscaba la expresión del sentimiento de reclusión a través los cortes y estructuras de las prendas presentadas y que recordaba en sus aires, al “enfant terrible” de la moda española, el fallecido David Delfín.

 

 

La cuarta colección, “Reliquias de Clotilde” de Gabriel Rose, inspirada en las obra de Joaquín Soroya, presentó una colección de prendas bien confeccionadas, muy ponibles y con trabajados detalles.

 

La siguiente propuesta de Covadonga Ramos inspirada en el Carnaval de Venecia presentó una colección de vestidos de fiesta dónde la última propuesta realizada en terciopelo color champán fue la más llamativa de dicha colección.

 

La sexta y, finalmente ganadora, colección de David Rodriguez buscaba reflejar “el papel que desempeñan las manolas, las plañideras y las viudas en la forma tan especial de llorar a los muertos en aquel tiempo”. Tiempo que, a mí, me transportó a la Edad de Oro española. Intima, profunda, con patrones bien estructurados y juegos de cortes, transparencias y texturas bien equilibrados. Una colección sobria y a la vez, con un punto de elegante exceso en sus golillas y plumettis. Me encantó.

 

 

 

Y, finalmente, la colección de Fiaño que cerró el certamen bajo el nombre de “Tracy”, buscó su inspiración en el agente secreto británico más famoso de la historia y con licencia para matar, James Bond. Una colección de aires masculinos y pensada para la calle con mucha “licencia para ponerla”.

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